Bueno, por eso jamás invito gente a mi hogar, mi entorno es una especie de extensión y/o revelación de mi; es la parte que me acusa de todo: desorden de horarios, desorden mental, desorden de vida... desorden de departamento... así soy yo, pero secretamente.
Y estuvo bastante ordenado para no tener muebles donde guardar cosas, pero cuando fui por las cosas que quedaron en mi anterior cuarto ya habían desocupado la pieza y vuelto a ocupar con otra persona, así que mis cosas que no estaban empacadas ya quedaron en bolsas plásticas, y así los envases de colonia que tenían las tapas rotas quedaron volcados junto a zapatos, libros y botellas de vidrio... y la depresión otra vez, así no se puede, pero como de recordarlo me dan ganas de llorar, mejor ni me acuerdo y pienso en otra cosa.
Y Olga, mi ratita arisca pero amada, se escapó durante la madrugada... o la tarde mientras aún dormía n_n' y ahora está detrás del refrigerador, es su escondrijo favorito. PERO, no es su casita, así que ahora voy a limpiar su pecera-cuarto e intentaré persuadirla para entrar en ella... y bueno, luego ordenaré para que cuando vuelva mi novio de sus vacaciones no se avergüence de mi... es que él es el ordenado en esta relación, el equilibrio y la sensatez que a mi me es esquiva.
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